Magia Blanca
En
un mágico bosque bajo un rayo de luz plateada, nació un hermoso
unicornio, al cual su madre al verle le llamo Magia Blanca, pues de su cuerno
aun pequeño salían pequeños destellos que donde caían iban sembrando la vida,
salían nuevas flores llenando todo el bosque de gran hermosura.
Sin dudar era el
más bello y mágico unicornio, estaba envuelto constantemente en esos destellos
de amor, que su madre le regalo al darle parte de su magia a su pequeño bebe
unicornio.
El tiempo paso y
en un suspiro creció Magia Blanca ahora era fuerte y poderoso, su magia también
se fortaleció y llego a ser considerado el príncipe unicornio Magia Blanca
Magia Blanca se
encargo de proteger con su magia el bosque el cual cada día era más bello los
árboles más frondosos y las flores más bellas y exóticas que jamás se
habrían visto solo existían en ese bosque encantado, encantado por la magia de
los unicornios pero sobre todo por Magia Blanca.
del lugar...vio a una criatura desconocida, caminaba en dos patas,
las patas delanteras las movía de un lugar a otro y hacia ese ruido tan raro
que al estar más cercas era un poco molesto, con sumo cuidado se acerco al ver
que era la única criatura así, se veía tan desprotegida, le daba tanta ternura
pero a la vez no sabía que era, pues en el bosque mágico no había algo similar,
así que poco a poco se acerco a esa criatura...
Ya la criatura no hacia ese ruido, ahora recogía
unas flores y las olía, era tan diferente a todo lo que conocía Magia Blanca
que sin pensarlo siguió avanzando...
Atravesó el río hasta llegar a la criatura, quien de inmediato se dio cuenta de
la presencia de Magia Blanca, la criatura se acerco con mucho cuidado a
Magia Blanca y le dijo que hermoso caballito ¿quién eres, de donde saliste?.
_No soy caballito, me llamo Magia Blanca
¿y tú qué clase de criatura eres?
_Soy una niña me llamo Linda Flor ¿puedo acercarme más
a ti?
Magia Blanca asintió con un movimiento de cabeza, así
que la niña se acerco a él.
La niña acaricio a Magia Blanca a quien le gusto tanto sentir la mano suave
de la niña pasando por su piel, que paso un rato antes de que por fin
preguntara.
_Dime Linda Flor ¿que era ese ruido que hacías?
_Estaba llorando, estoy muy triste, mi madre ahora es una estrella y
me quede solita en el mundo y no sé qué hacer no tengo a nadie más, dijo tan
triste la pequeña.
_No estés tristes ahora si tu deseas puedes vivir
conmigo, solo que tendrías que ir al bosque mágico que es donde vivo, yo hablaría
con todos los que viven ahí para que no tengas problemas, ¿quieres ir a vivir
conmigo?
_Si claro que si
Los dos caminaron un buen rato hasta llegar al bosque mágico
donde todos los animales veían con asombro a la niña, pero no decían nada pues
iba con el príncipe unicornio Magia Blanca, pero no por eso dejaba de llamarles
la atención, esa criatura que caminaba en dos patas
Magia Blanca convoco a una junta a todos los animales
del bosque.
Una vez reunidos les presento a la niña Linda Flor,
todos los animales escuchaban atentos a Magia Blanca, fue entonces que Magia
Blanca le dijo a Linda Flor que hablara ellos y les contara el porqué de su tristeza.
La niña comenzó a platicarles de su vida con su madre,
lo feliz que fue mientras estuvieron juntas, y también de la enfermedad que se
la llevo convirtiéndola en una hermosa estrella que desde el cielo la cuidaba,
asegurando que esa era la razón por la cual ella había encontrado a Magia
Blanca por que su madre le mando a un amiguito para que no estuviera sola nunca
más.
Entre lágrimas de tristeza los animalitos la
recibieron con gusto pues algunos de ellos sabían lo que era ver a sus madres
convertirse en estrellas, que vigilaban desde el cielo a sus hijos.
Desde ese día Magia Blanca se convirtió en amigo
inseparable de Linda Flor, por las noches se juntaban los animalitos a ver las
estrellas junto a Linda Flor y contaban para que las estrellas vigilantes que
eran sus madres estuvieran felices por ver lo bien que estaba
Y colorín colorado este cuento se ha terminado…
Juliana Casanova










